Sunday, November 14, 2010

Luis García Berlanga

Ο Luis García Berlanga, ο Ισπανός σκηνοθέτης της ταινίας Bienvenido Mister Marshall -που είχαμε την τύχη να δούμε τον περασμένο Μάρτιο στην Ταινιοθήκη- πέθανε στην Μαδρίτη χθες, σε ηλικία 89 ετών.

Ο Berlanga υπήρξε ένας από τους σπουδαιότερους Ισπανούς σκηνοθέτες και ίσως αυτός που το έργο του είχε την μεγαλύτερη επίδραση στον σύγχρονο ισπανικό κινηματογράφο.

Αξίζει στην μνήμη του να δούμε στους ελληνικούς κινηματογράφους (και όχι μόνο στην Ταινιοθήκη) την αξεπέραστη, διαχρονική, πολιτική, πικρή, ειρωνική και κωμική ταινία του "Καλωσήρθες Κύριε Μάρσαλ".

Γιατί ίσως να ζούμε και εμείς στο δικό μας Campo del Río, με ένα βαρήκοο ανίκανο δήμαρχο, χιλιάδες προβλήματα και μοναδική ελπίδα σωτηρίας κάποιους "αμερικανούς", που τελικά απλά θα μας προσπεράσουν...

Thursday, November 11, 2010

Soy feliz, soy un hombre feliz



Pequeña serenata diurna
Silvio Rodríguez


Vivo en un país libre
cual solamente puede ser libre
en esta tierra, en este instante
y soy feliz porque soy gigante.

Amo a una mujer clara
que amo y me ama
sin pedir nada
o casi nada,
que no es lo mismo
pero es igual.

Y si esto fuera poco,
tengo mis cantos
que poco a poco
muelo y rehago
habitando el tiempo,
como le cuadra
a un hombre despierto.

Soy feliz,
soy un hombre feliz,
y quiero que me perdonen
por este día
los muertos de mi felicidad.

Y si esto fuera poco,
tengo mis cantos
que poco a poco
muelo y rehago
habitando el tiempo,
como le cuadra
a un hombre despierto.

Soy feliz,
soy un hombre feliz,
y quiero que me perdonen
por este día
los muertos de mi felicidad.


Alegrías de Cádiz - Chano Lobato



Tirititran tran tran tran
tirititran tran tran tran
tirititran tran tran tran
tirititran tran tran...

Saturday, November 06, 2010

Αγριευτικό, μα τόσο αληθινό...

Rima LXXIII
Gustavo Adolfo Bécquer


Cerraron sus ojos,
que aun tenía abiertos;
taparon su cara
con un blanco lienzo,
y unos sollozando,
otros en silencio,
de la triste alcoba
todos se salieron.

La luz, que en un vaso
ardía en el suelo,
al muro arrojaba
la sombra del lecho,
y entre aquella sombra
veíase a intérvalos
dibujarse rígida
la forma del cuerpo.

Despertaba el día
y a su albor primero,
con sus mil ruidos
despertaba el pueblo.
Ante aquel contraste
de vida y misterios,
de luz y tinieblas,
medité un momento:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!

De la casa, en hombros,
lleváronla al templo,
y en una capilla
dejaron el féretro.
Allí rodearon
sus pálidos restos
de amarillas velas
y de paños negros.

Al dar de las ánimas
el toque postrero,
acabó una vieja
sus últimos rezos;
cruzó la ancha nave,
las puertas gimieron
y el santo recinto
quedose deserto.

De un reloj se oía
compasado el péndulo,
y de algunos cirios
el chisporroteo.
Tan medroso y triste,
tan oscuro y yerto
todo se encontraba...
que pensé un momento:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!

De la alta campana
la lengua de hierro
le dio volteando
su adiós lastimero.
El luto en las ropas
amigos y deudos
cruzaron en fila
formando el cortejo.

Del último asilo,
oscuro y estrecho,
abrió la piqueta
el nicho a un extremo.
Allí la acostaron,
tapáronle luego,
y con un saludo
despidiose el duelo.

La piqueta al hombro,
el sepulturero,
cantando entre dientes,
se perdió a lo lejos.
La noche se entraba,
reinaba el silencio;
perdido en las sombras,
medité un momento:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!

En las largas noches
del helado invierno,
cuando las maderas
crujir hace el viento
y azota los vidrios
el fuerte aguacero
de la pobre niña
a solas me acuerdo.

Allí cae la lluvia
con un son eterno;
allí la combate
el soplo del cierzo,
del húmedo muro
tendida en el hueco,
¡acaso de frío
se hielan sus huesos!...

¿Vuelve el polvo al polvo?
¿Vuela el alma al cielo?
¿Todo es vil materia,
podredumbre y cieno?
¡No sé; pero hay algo
que explicar no puedo,
que al par nos infunde
repugnancia y duelo,
al dejar tan tristes,
tan solos los muertos!


ΥΓ. Για τα γενέθλια που δεν γιορτάστηκαν. Για να μην νοιώθεις μόνος.

Thursday, November 04, 2010